Los 3 tipos de riesgos son:
Riesgo preventivo: se enfoca en identificar y mitigar posibles problemas antes de que ocurran.
Riesgo reactivo: se gestiona después de que un evento adverso ha ocurrido, buscando minimizar su impacto.
Riesgo estratégico: relacionado con los objetivos estratégicos y a largo plazo de la organización, considerando riesgos que pueden afectar el logro de resultados deseados.